Como conocimos en la noche de ayer, la corporación del Domingo de Ramos ha cambiado su recorrido para su próxima estación de penitencia. La decisión que ha tomado la Junta ha sido la de reemplazar el tramo de la Calle General Armero (Mayor) desde la esquina con la calle San Juan Bosco hasta el Ayuntamiento por las calles Monjas, Alameda y la Plaza de España.
El resto del recorrido se queda igual, de esta forma el recorrido queda de la siguiente manera: salida desde Santa María la Blanca, Hermanas Sevilla (Convento), San Juan Bosco, Monjas, Alameda, Plaza de España (Plaza del Ayuntamiento), General Armero (Mayor), Lora del Río, Huerta, San José (Palma), Cruz, Compañía (Calle del Bolo), Santa Ángela de la Cruz (Ratas), Humildad, Cruz, San Miguel (Cruz Verde), Carrera y entrada en Santa Maria la Blanca.
Este será el segundo cambio que hará la asociación este año, tras cambiar de Agrupación musical y también el segundo cambio de recorrido de la Semana Santa fontaniega 2015 tras el de la Hermandad de la Vera Cruz.
martes, 10 de marzo de 2015
Nuevo Recorrido de la Asociación Parroquial de la Borriquita
domingo, 8 de marzo de 2015
La Hermandad de la Vera Cruz estrenará una cruz arbórea para su cristo el próximo Jueves Santo
Un hermano de la corporación de la Encarnación ha donado a la hermandad una cruz arbórea que permitirá que veamos al cristo de la Vera Cruz de un modo distinto, tal como realizaba estación de penitencia hasta mediado del siglo XX.
En fuentes podemos encontrar con este tipo de cruz al cristo del Calvario y al de la Salud, ambos crucificados poseen cruz arbórea y además Nuestro Padre Jesús Nazareno carga sobre sus hombros una cruz de este tipo.
Recordamos que actualmente el Cristo de la Vera Cruz posee una cruz lisa y que al cambiar esta cruz por una arbórea (imitación a tronco de árbol) también se cambian uno de los elementos más característicos de este hermandad; pero si echamos la vista atrás históricamente hablando, el tipo de cruz tradicional de esta talla es la arbórea y no la lisa.
domingo, 1 de marzo de 2015
Presentado el cartel de Fuentes Cofrade
Como os venimos anunciando, hoy se ha publicado el cartel de la Semana Santa de Fuentes Cofrade, este año dedicado a la Hermandad del Santo Entierro. La foto es obra del fotógrafo local Fernando Milla Gonzalez, a quien le agradecemos que nos la dejara. Muestra el momento en el que el paso del Cristo del Santo entierro de la Hermandad del mismo nombre sale a la calle el pasado Sábado Santo, pero con una perspectiva diferente en la que se aprecia el paso de abajo hacia arriba y podemos ver los lirios que conformaron el exorno floral del paso en un primer plano.Esperamos que os guste este cartel que recordamos no es el oficial, si no solo el de las redes sociales y que no se saca en papel ni nada.
jueves, 26 de febrero de 2015
El cartel de la Semana Santa de Fuentes Cofrade dedicado a la hermandad del Santo Entierro
La segunda edición del cartel de Fuentes Cofrade estará dedicado a la corporación del sábado santo. El cartel dedicado a la Hermandad que cierra nuestra semana mayor será presentado el próximo domingo 1 de marzo en nuestras redes sociales.
Otros de nuestros actos de este fin de semana es el Vía Crusis en Instagram el sábado 28 de febrero. También os recordamos que ya podéis ver en nuestro canal de Youtube nuestro vídeo promocional de la Semana Santa fontaniega 2015.
https://www.youtube.com/watch?v=kFGFWi8hxZQ&feature=youtube_gdata_player
Trabajamos también en otro proyecto como es la edición de una revista de la Semana Santa de Fuentes de Andalucía con horarios y demás asuntos de nuestras hermandades, cofradías y asociaciones parroquiales.
miércoles, 18 de febrero de 2015
Via Crusis de Fuentes Cofrade. Especial Miércoles de Ceniza
I Estación
Cuando llegaron cerca de Jerusalén, junto a Betfagé y Betania, frente al monte de los Olivos, Jesús envió a dos de sus discípulos y les dijo: —Id a la aldea que está frente a vosotros, y cuando hayáis entrado allí, en seguida hallaréis atado un borriquillo sobre el cual ningún hombre ha montado. Desatadlo y traedlo. Y si alguien os dice: “¿Por qué hacéis eso?,” decidle: “El Señor lo necesita, y luego lo enviará aquí otra vez.” Ellos fueron y hallaron el borriquillo atado a la puerta, afuera, en la esquina de dos calles; y lo desataron. Algunos de los que estaban allí les dijeron: —¿Qué hacéis desatando al borriquillo? Ellos les dijeron tal como Jesús les había dicho, y les dejaron ir. Trajeron el borriquillo a Jesús y echaron sobre él sus mantos, y se sentó sobre él. Muchos tendieron sus mantos por el camino, y otros cortaban ramas de los árboles. Los que iban delante y los que le seguían aclamaban: —¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Bendito el reino venidero de nuestro padre David! ¡Hosanna en las alturas! Entró Jesús en Jerusalén, en el templo, y habiendo mirado todo en derredor, como la hora ya era tarde, salió para Betania con los doce.
Cuando llegó el día de la fiesta de los Panes sin levadura, en que debía sacrificarse el cordero de la Pascua, Jesús envió a Pedro y a Juan, diciéndoles:
—Vayan a hacer los preparativos para que comamos la Pascua.
—¿Dónde quieres que la preparemos? —le preguntaron.
—Miren —contestó él—: al entrar ustedes en la ciudad les saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua. Síganlo hasta la casa en que entre, y díganle al dueño de la casa: “El Maestro pregunta: ¿Dónde está la sala en la que voy a comer la Pascua con mis discípulos?” Él les mostrará en la planta alta una sala amplia y amueblada. Preparen allí la cena.
Ellos se fueron y encontraron todo tal como les había dicho Jesús. Así que prepararon la Pascua.
Cuando llegó la hora, Jesús y sus apóstoles se sentaron a la mesa. Entonces les dijo:
—He tenido muchísimos deseos de comer esta Pascua con ustedes antes de padecer, pues les digo que no volveré a comerla hasta que tenga su pleno cumplimiento en el reino de Dios.
Luego tomó la copa, dio gracias y dijo:
—Tomen esto y repártanlo entre ustedes. Les digo que no volveré a beber del fruto de la vid hasta que venga el reino de Dios.
También tomó pan y, después de dar gracias, lo partió, se lo dio a ellos y dijo:
—Este pan es mi cuerpo, entregado por ustedes; hagan esto en memoria de mí.
De la misma manera tomó la copa después de la cena, y dijo:
—Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que es derramada por ustedes.
Salen del Cenáculo, situado en la parte alta de la ciudad, y recorren el camino hacia el monte de los olivos por la escala de los Macabeos. Era una media hora de camino. Jesús empieza a sentir en su alma una tristeza extraña, que deja a todos sin saber qué decir y cómo consolarle. Pero le siguen en aquel camino iluminado por la luna de abril. Estaban ya en el día de la Pascua.
"Entonces llegó Jesús con ellos a una finca llamada Getsemaní, y dijo a los discípulos: Sentaos aquí mientras voy allá a orar". Parecía como de costumbre, pero tiene el alma en tensión. Las emociones de la cena le llevan a una vigilia de alma que quiere entregarse del todo. Ocho de los discípulos se quedan en una cueva, resguardados del relente de la noche. El Señor se aleja de ellos llevándose sólo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, Juan y Santiago. Son los mismos que estuvieron en la transfiguración del Tabor contemplaron su gloria, y los que vieron con sus ojos la resurrección de la hija de Jairo. Ahora van a ser testigos de algo mucho más difícil de entender: la agonía de Cristo, que quedará reducido a un hombre despojado de gloria y esplendor, como si estuviese derrotado. Y tienen que seguir creyendo que es Dios y hombre verdadero contemplándolo inerme, humillado, derrotado, sufriente. Es una situación que sólo se puede superar el escándalo con una fe nueva.
Jesús se retira como a un tiro de piedra a un lugar donde que existe una enorme roca. Y "empezó a entristecerse y a sentir angustia. Entonces les dijo: Mi alma está triste hasta la muerte. Quedaos aquí y velad conmigo"(Mt). No se trata de una batalla cualquiera, sino de un amor que va a sufrir la mayor dificultad. Cuando en el fondo del alma se vive el gozo de la presencia del Padre, lo externo se torna menos difícil. Pero ahora Jesús experimenta como una no presencia, aunque el Padre esté siempre allí.
A Jesús se le hace presente todo el sufrimiento de la crucifixión. De esto se trata. De amar a pesar de los pesares. Y viene la angustia, el desasosiego, las lágrimas, el desaliento. Experimenta los efectos del pecado en su alma, especialmente la separación de Padre, que es lo más difícil, es un comienzo del descenso a los infiernos que ocurrirá después de la muerte. Es un anonadamiento en su alma. Ha comenzado la Pasión cruenta en su alma. Pero no cede, sigue rezando, y sigue amando la voluntad del Padre que también es la suya, y ama a los hombres todos, que son los causantes de ese dolor.
"Y adelantándose un poco, se postró rostro en tierra mientras oraba diciendo: Padre mío, si es posible, que pase de mí este cáliz; pero no sea como yo quiero, sino como quieras Tú"(Mt). Jesús llama a su Padre, con acentos de hijo pequeño, le llama "Abba"(Mc) oración desconocida en otros labios. Él es el Hijo que cumple la voluntad amorosa del Padre. El Padre quiere salvar a los hombres por la línea del máximo amor; y el Hijo quiere esa voluntad que costará tanto dolor. Ese es el precio de la salvación de los hombres: un acto de misericordia que cumple, al tiempo, toda justicia.
Entonces "Un ángel del cielo se le apareció para confortarle. Y entrando en agonía oraba con más fervor y su sudor vino a ser como gotas de sangre que caían sobre la tierra" (Lc). Todo el cuerpo está empapado en ese extraño sudor de sangre. La angustia del alma llega ser terror; pero no le vence, no desiste Jesús de su empeño de entregarse. Quiere la voluntad del Padre, que es la suya, no la del cuerpo que se resiste, lleno de pavor.
En este estado busca consuelo en los suyos. "Volvió junto a sus discípulos y los encontró dormidos; entonces dijo a Pedro: ¿Ni siquiera habéis sido capaces de velar una hora conmigo?" Es un queja para los que no han sabido estar a la altura de las circunstancias. Se excusan por el cansancio, pero es un sueño extraño, su causa es "la tristeza" (Lc), es como una evasión cuando los enemigos de Jesús bullen aquella noche sin ceder a sueños ni descansos. Pero de nuevo Jesús se rehace y se vuelca en aquellos que no saben, ni pueden, hacer más. Y les dice: "Velad y orad para no caer en tentación: pues el espíritu está pronto, pero la carne es débil"(Mt). El sueño de los discípulos tiene también una causa infranatural; es el diablo, que envuelve en su tiniebla las mentes y los espíritus de todos. Jesús no lucha sólo contra su debilidad, sino contra el príncipe de las tinieblas que está desplegando todo su poder; y ellos, sus seguidores, sin oración no son nada. La oración será la fuerza para vencer cualquier dificultad; al mismo diablo con todo su extraño poder.
Ya muy entrada la noche Cristo se retira durante un tiempo largo, y se repite la oración, la agonía que no puede superar a pesar del consuelo del ángel. Y "de nuevo se apartó por segunda vez y oró diciendo: Padre mío, si no es posible que esto pase sin que yo lo beba, hágase tu voluntad. Volvió otra vez y los encontró dormidos, pues sus ojos estaban cargados de sueño. Y dejándolos, se apartó una vez más, y oró por tercera vez repitiendo las mismas palabras" (Mt). La insistencia es amor que no cede; es una verdadera pasión en el alma, y también en el cuerpo. Parece un desecho de los hombres, está humillado y parece derrotado; supera una y otra vez la tentación y la oración -vida de su vida- se hace más intensa.
"Finalmente va junto a sus discípulos y les dice: Dormid ya y descansad; mirad, ha llegado la hora, y el Hijo del Hombre va a ser entregado en manos de los pecadores. Levantaos, vamos; ya llega el que me va a entregar"(Mt). Se levanta, por fin, el Señor. Se limpia el rostro con el paño para cubrir la cabeza que queda empapado en sangre lo deja en el suelo doblado. Se adereza el aspecto. Va donde se encuentran Juan, Pedro y Santiago, después se dirigen donde duermen los otros ocho. Se despiertan también con excusas, están confusos.
Luego, hablando él aún, vino Judas, que era uno de los doce, y con él mucha gente con espadas y palos, de parte de los principales sacerdotes y de los escribas y de los ancianos. Y el que le entregaba les había dado señal, diciendo: «Al que yo besare, ese es: prendedle, y llevadle con seguridad». Y cuando vino, se acercó luego a él, y le dijo: «Maestro, maestro». Y le besó. Entonces Jesús le dijo: «Judas, ¿con un beso entregas al hijo del hombre?».
Los príncipes de los sacerdotes y todo el Sanedrín buscaban un falso testimonio contra Jesús para darle muerte; pero no lo encontraban a pesar de los muchos falsos testigos presentados. Por último, se presentaron dos que declararon: Este dijo: Yo puedo destruir el Templo de Dios y edificarlo de nuevo en tres días. Y, levantándose, el Sumo Sacerdote le dijo: ¿Nada respondes? ¿Qué es lo que éstos testifican contra ti? Pero Jesús permanecía en silencio. Entonces el Sumo Sacerdote le dijo: Te conjuro por Dios vivo a que nos digas si tú eres el Mesías, el Hijo de Dios. Jesús le respondió: Tú lo has dicho. Además os digo que en adelante veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del Poder y venir sobre las nubes del cielo.
Entonces el Sumo Sacerdote rasgó sus vestiduras, diciendo: ¡Ha blasfemado! ¿Qué necesidad tenemos ya de testigos? Ya lo veis, acabáis de oír la blasfemia: ¿Qué os parece? Ellos contestaron: Es reo de muerte.
Entre tanto, Pedro estaba sentado fuera, en el atrio; se le acercó una sirvienta y le dijo: Tú también estabas con Jesús el Galileo. Pero él lo negó delante de todos, diciendo: No sé, de qué hablas. Al salir al portal le vio otra vez y dijo a los que había allí: Este estaba con Jesús el Nazareno. De nuevo lo negó con juramento: No conozco a ese hombre. Poco después se acercaron los que estaban allí y dijeron a Pedro: Desde luego tú también eres de ellos, pues tu habla lo manifiesta. Entonces comenzó a imprecar y a jurar: No conozco a ese hombre. Y al momento cantó el gallo. Y Pedro se acordó de las palabras que Jesús habla dicho: Antes de que cante el gallo, me negarás tres veces". Y, saliendo afuera, lloró amargamente.
Jesús respondió: Mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis servidores lucharían para que no fuera entregado a los judíos. Pilato le dijo: ¿Luego tú eres Rey? Jesús contestó: Tú lo dices: yo soy Rey. Para esto he nacido y para esto he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz. Pilato le dijo: ¿Qué es la verdad? (…) Era la Paresceve de la Pascua, hacia la hora sexta, y dijo a los judíos: He ahí a vuestro Rey. Pero ellos gritaron: Fuera, fuera, crucifícalo. Pilato les dijo: ¿A vuestro Rey voy a crucificar? Los pontífices respondieron: No tenemos más rey que el César. Entonces se lo entregó para que fuera crucificado.
II Estación
Entonces les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de haberle hecho azotar, se lo entregó para que fuera crucificado. Entonces los soldados del procurador llevaron a Jesús al pretorio y reunieron en torno a él a toda la cohorte. Le desnudaron, le pusieron una túnica roja y, trenzando una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza, y en su mano derecha una caña; se arrodillaban ante él y se burlaban diciendo: Salve, Rey de los Judíos. Le escupían, le quitaron la caña y le golpeaban en la cabeza. Después de reírse de él, le despojaron de la túnica, le pusieron sus vestidos y le llevaron a crucificar.
Jesús toma la cruz. La abraza. Y le pesa. Le abre las heridas de sus hombros llagados. Es cruz redentora. ¡Qué duro se hacen los pasos por la Via Dolorosa! En torno a Él se forma un cortejo de curiosos y de gente sin escrúpulos que aprueba la injusticia. Pero, a pesar de su debilidad, avanza sudoroso y sediento, con una sed de amor. Nosotros, ahora, no podemos permanecer impasibles ante el Señor que carga con todas nuestras debilidades. Porque la cruz, que era signo de oprobio, va a ser instrumento de nuestra salvación. Y al contemplar a Jesús sentimos en nuestro interior, una vez más, su invitación constante: "Si alguno quiere venir en pos de mi, niéguese a si mismo, tome su cruz de cada día y sígame".
III Estación
Cuando le llevaban echaron mano de un tal Simón de Cirene, que venia del campo y le cargaron la cruz para que la llevara detrás de Jesús.
Le seguía una gran multitud del pueblo y de mujeres, que lloraban y se lamentaban por él. Jesús, volviéndose a ellas, les dijo: Hijas de Jerusalén, no lloréis por mi, llorad más bien por vosotras y por vuestros hijos, porque he aquí que vienen días en que se dirá: dichosas las estériles y los vientres que no engendraron y los pechos que no amamantaron. Entonces comenzarán a decir a los montes: caed sobre nosotras; y a los collados: sepultadnos; porque si en el leño verde hacen esto, ¿qué se hará en el seco?
IV Estación
Y lo llevaron al lugar del Gólgota, que significa lugar de la Calavera. Y le daban a beber vino con mirra, pero él no aceptó. Y le crucificaron y repartieron sus ropas, echando suertes sobre ellos para ver qué se llevaba cada uno. Era la hora tercia cuando lo crucificaron. Y el titulo de la causa tenla esta inscripción: El Rey de los Judíos.. También crucificaron con él a dos ladrones, uno a su derecha y otro a su izquierda.
Uno de los ladrones crucificados le injuriaba diciendo: ¿No eres tú el Cristo? Sálvate a ti mismo y a nosotros. Pero el otro le reprendía: ¿Ni siquiera tú que estás en el mismo suplicio, temes a Dios? Nosotros, en verdad, estamos merecidamente, pues recibimos lo debido por lo que hemos hecho; pero éste, no hizo mal alguno. Y dacia: Jesús, acuérdate de mi, cuando llegues a tu Reino. Y le respondió: En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el Paraíso.
Estaban junto a la cruz de Jesús su madre y la hermana de su madre, María de Cleofás, y María Magdalena. Jesús, viendo a su madre y al discípulo a quien amaba, que estaba allí, dijo a su madre: Mujer, ahí tienes a tu hijo. Después, dice al discípulo: He ahí a tu madre. Y desde aquel momento el discípulo la recibió en su casa.
Y al llegar la hora sexta, toda la tierra se cubrió de tinieblas hasta la hora nona. Y a la hora nona exclamó Jesús con fuerte voz: Eloí, Eloí, ¿lamá sabacthaní? que significa: Dios mio, Dios mio, ¿por qué me has desamparado? Y algunos de los que estaban cerca, al oírlo decían: Mirad, llama a Elías. Uno corrió a empapar una esponja con vinagre y, sujetándola a una caña, le daba de beber, mientras dacia: Dejad, veamos si viene Ellas a bajarlo. Pero Jesús, dando una gran voz, expiró".
V Estación.
Y llegada ya la tarde, puesto que era la Parasceve, que es el día anterior al sábado, vino José de Arimatea, miembro ilustre del Consejo, que también él esperaba el Reino de Dios y, con audacia, llegó hasta Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús. Pilato se sorprendió de que ya hubiera muerto y, llamando al centurión, le preguntó si efectivamente habla muerto. Cerciorado por el centurión, entregó el cuerpo a José. Entonces éste, habiendo comprado una sábana, lo bajó y lo envolvió en ella, lo depositó en un sepulcro que estaba excavado en una roca e hizo arrimar una piedra a la entrada del sepulcro. María Magdalena y María la de José observaban donde era colocado.
lunes, 26 de enero de 2015
El Nuevo Recorrido de la Hermandad de la Vera Cruz
Ayer la Hermandad hizo público en su cuenta de twitter el nuevo recorrido que la corporación tomará el próximo Jueves Santo. Esta decisión se tomo el pasado Viernes 23 de Enero durante una reunión de la Junta de la Hermandad y que fue uno de los muchos puntos que se trataron. Por ahora solo se ha desvelado esta decisión que se basa en 2 grandes cambios del recorrido:
El primero es el cambio de Sentido ya que la corporación tomará la calle San Juan Bosco en vez de la Calle General Armero(Calle Mayor) tras salir de su sede, el Monasterio de la Encarnación. De esta manera tomara la dirección que la Hermandad de la Humildad ya toma en la jornada del Martes Santo. Por lo tanto el recorrido es: San Juan Bosco, Hermanas Sevilla (Calle Convento), Carrera, San Miguel(Cruz Verde), Lora del Río y General Armero(Calle Mayor) donde llega el otro gran cambio: al llegar a la altura de la Plaza de Andalucía (Plaza de Diego Millán) tomara la Calle Marquesa de Estrella (Calle del Cura) hacia la Plaza de Santa Maria la Blanca (Paseito la Plancha) para bajar de nuevo a la Calle General Armero por Fernando de Llera y Diaz y llegar finalmente de nuevo al Monasterio de la Encarnación.
Con estos cambios la Hermandad pretende pasar por la recién restaurada Iglesia Parroquial y a su vez no dejar de pasar por el convento de San José.
De esta forma el recorrido quedaría así:
SALIDA desde el Monasterio de la Encarnación (las Monjas) hacia c/ San Juan Bosco, subida por la c/ Hermanas Sevilla (calle convento), continúa por la c/ Carrera hasta llegar la c/ San Miguel (cruz verde), bajada por la c/ Lora del Río hasta llegar la c/ General Armero (calle mayor), cuando llegue a la altura de la plaza Andalucía gira hacia la derecha y subiremos por la c/ Marquesa de Estrella (calle del cura) hasta llegar al paseito de Santa Maria la Blanca (paseito la plancha), bajada por la c/ Fernando de Llera y Diaz para volver a coger la c/ General Armero (calle mayor) y regresar al Monasterio de la Encarnacion (las Monjas)
lunes, 19 de enero de 2015
Galería de Procesión de San Sebastián
El pasado sábado 17 de enero, nuestro patrón Sebastián, salio en procesión por las calles de nuestro pueblo. Fue el 1° paso del año en salir. Por primera vez el patrón fue desde la Iglesia Parroquial hasta el barrio del Postigo, donde visitó a la recién incendiada residencia de las hermanas de la Cruz. Estrenó un nuevo paso procesional realizado en madera con el escudo de la corporación en los laterales y con los hachones de la Hermandad del Santo Entierro. Además contó con la excelente actuación de la Banda de Música de Fuentes de Andalucía. Agradecer desde Fuentes Cofrade a la hermandad de la Vera Cruz por sacar a nuestro patrón en procesión y personalmente a Isidoro Muñoz por su ayuda a la hora de informar sobre el recorrido a todos los fontaniegos.